Joan Isaac actuará en el Casal Robert Brillas el 4 de noviembre

Las canciones de Joan Isaac –nombre artístico de Joan Vilaplana y Comín– forman parte de los últimos 50 años de la historia de Catalunya. Este espluguín, que iba por farmacéutico y creció en el barrio de La Plana, es una de las grandes voces de la canción y defensor del oficio de cantautor. El 28 de noviembre dará un concierto en el Palau de la Música de Barcelona, ​​que será más que un concierto. Un homenaje a toda una trayectoria: 50 años de carrera, más de 300 canciones, 25 discos publicados, cinco libros…
Pero antes tendremos la oportunidad de verlo en Esplugues, en concreto el sábado 4 de noviembre, en el Casal de Cultura Robert Brillas, donde también se presentará el libro 101 cançons, una selección de canciones de Isaac. La actividad empezará a las 18.30 horas. La entrada será libre, hasta agotar localidades. Por eso, este lunes 30 de octubre, a partir de las 9 horas, se podrá hacer reserva de entrada en la web de Codetickets (https://entradas.codetickets.com/entradas/ajuntamentesplugues).
Reproducimos a continuación la entrevista que publica la revista municipal EL PUENTE DE ESPLUGUES en la edición de noviembre de 2023:
– ¿Qué espera del concierto del Palau de la Música?
– Espero que vaya muy bien. Es el final de la celebración de mis 50 años de oficio y 70 de vida, que ha incluido también un libro antológico, con una selección de 101 canciones, y una integral discográfica, con los 25 discos que he grabado. La clausura será el concierto del día 28, con invitados como Joan Manuel Serrat, Paco Ibáñez, María del Mar Bonet, Silvia Comes… Además, el Palau de la Música es un lugar referencial, donde actué hace más de 40 años.
– Entonces, no es una retirada…
– No, pienso que un artista, mientras tenga cosas que decir, cantar, escribir…, y la capacidad de crear, nunca debería dejarlo. Incluso diría que con la edad se acentúa esta necesidad de crear.
– Antes actuará en Esplugues. En los últimos años, ha realizado diversas actuaciones en su localidad natal. ¿Cómo se siente?
– Muy bien. Desde que pasé mi juventud, creo que ha cambiado a mejor, es una ciudad magnífica, con una actividad cultural importante, con un número de asociaciones culturales muy grande. Cuando vengo a cantar, reconozco mis pasajes de juventud.
– ¿Qué vínculos le quedan? ¿O son todo recuerdos de niñez?
– Me quedan muchos vínculos. Me reencuentro con amigos de antes, y recordamos aquella efervescencia cultural que había en Esplugues en torno a los escoltes del Agrupament Sant Jordi y, sobre todo, de la Biblioteca, que era un centro neurálgico donde nos encontrábamos cada tarde para estudiar, leer , hacer teatro, música… Eran días felices.
– ¿Cómo recuerda sus inicios artísticos?
– Mi carrera se inició aquí, hacia finales de los años 60, con el grupo Nosotros, donde estaban Marcel Casellas, Carlos Collazos, Jaume Abad… Después, cada uno tiró por su parte. Entonces, se hacían muchos concursos por la comarca, y al ver que nos iba bien, decidimos probar en Barcelona, ​​en La Cova del Drac. El segundo año que nos presentamos fuimos finalistas y el premio era la grabación de un disco. Así entramos en el mundo barcelonés de la cultura y la canción catalana, y fue cuando los representantes de Lluís Llach me ofrecieron realizar carrera en solitario, ya con el nombre de Joan Isaac.
– El inicio de su carrera en solitario coincide con la eclosión de la figura del cantautor comprometido con las libertades. ¿Cómo lo ve ahora, cinco décadas después?
– Más que el concepto de cantautor, me gusta el de canción de autor… canciones que se caracterizan por tener letras con un alto contenido poético. Entonces, era lógico que nos alineáramos con posiciones progresistas, de libertad, y fuéramos abanderados de causas políticas y sociales.
– ¿Y ahora cómo lo ve?
– Siempre habrá cosas por las que luchar. Ya no es el mismo vehículo, pero sigue habiendo gente que hace canción de autor, como Roger Mas… Cantantes y grupos que cogen el relevo de mi generación, la de Ramon Muntaner o Marina Rossell, como nosotros cogimos el de Llach , Pino de la Sierra, Raimon, Subirachs…
– ¿Y la evolución de la canción en catalán?
– Cantante y escribir en catalán sigue siendo una manera de defender la lengua y la cultura de este país. No tengo nada contra quien canta en castellano o inglés, pero considero que el activismo en la lengua es muy necesario. Y más en tiempos actuales.
– También ha escrito poesía y prosa poética. ¿Se considera un artista integral de la palabra?
– Sale de la necesidad de crear. Es distinto escribir canciones, con su disciplina métrica y melódica, que poesía o cuentos. Pero es cierto que a menudo escribo versos, que después a veces transformo en canciones. Y, como tenía muchos guardados, surgió la posibilidad de hacer un libro de poesía, Intimissimi, y otro de prosa poética, Pienso, por tanto escribo. Siendo géneros muy distintos en cuanto a estructura, canción y poesía están muy ligadas.
– Ha hecho más de 300 canciones. Seguramente, En Margalida es la más conocida…
– La magia de este oficio pasa por que pasen cosas como la de A Margalida, que escribí en hora y media. Fue una noche en casa, cuando vivía en la calle entonces dr. Riera (ahora, 8 de Marzo). Me salió una melodía fluida y rápida, y pensando en qué letra le acompañaba, me vino a la cabeza la compañera de Puig Antich –uno de los últimos asesinatos del franquismo–, a quien conocí y que había desaparecido por razones políticas. Al día siguiente, propuse añadirla al disco que estaba haciendo entonces, como una más… y resulta que esa canción me cambió absolutamente la vida.
– Si no fuera ésta, ¿cuál elegiría como su favorita?
– Es muy difícil, pero escogería dos que a mí me gustan: Cuatro lunas, que me define bastante, y Para envejecer pido poco.